Sinopsis:
Acto; Ι
memoria
El Agua como personaje artístico, apela en primer lugar a la responsabilidad humana y transmite la importancia de revisar su relación con ella. No solo beberla, sino comerla en las cantidades apropiadas, es determinante para sentir unos beneficios sorprendentes, mas allá de su función como elemento lubricante y depurativo. Se da un paso mas, mostrando como actúa dentro del cuerpo al pasar por cada uno de los órganos. Deja información, acumulada en ocasiones, durante miles y miles de años. Información, que proviene de lugares donde el ser humano jamás ha podido acceder, vital para que sus órganos funcionen correctamente. Y así, el Agua evidencia que posee capacidades mágicas. Gracias a una de sus habilidades; la memoria, transporta al espectador a realizar un gran viaje, a través del tiempo, desde el presente, hacia el pasado mas infinito donde todo surgió...